Archivo para febrero, 2010

Filipo y yo

Daniel quería tener una mascota, pero un perro era imposible de mantener en un piso, de modo que cuando vio a ese hámster en el escaparate, enseguida supo que sería suyo, y que lo llamaría Filipo, como el padre de Alejandro Magno. En casa, cuando Daniel lo dejaba suelto, no hacía más que destrozos y travesuras, igual que en colegio, o en cualquier parte a la que lo llevaba. La gente se asustaba cuando veía a Filipo, pensando que era un ratón, o un animal agresivo. Pero para Daniel era mucho más: un ser querido.

Felipe López Salán da color a la historia de una singular amistad, escrita por Miguel Ángel Guelmí, con su trazo desenfafado en ‘Filipo y yo’ (El Volcán, Anaya).

> Filipo  y yo | Texto de Miguel Ángel Guelmí | Ilustraciones de Felipe López | El Volcán, Anaya, 2010 | Rústica hilo. 64 pp. 13,5 x 20,5 cm.

De Nueva York a Valladolid

Las páginas culturales de El Mundo titulan ‘El viaje de los dibujos de Raúl Allén: de Nueva York a Valladolid’ en la crónica de la exposición que este ilustrador inauguró esta semana en la Sala Cultural de Caja España en Valladolid. La noticia también apareció, entre otros medios escritos, en El Norte de Castilla y El Día de Valladolid.

Raúl Allén, expuesto

Raúl Allén expone su obra más reciente en la Sala Cultural de Caja España, en Valladolid, dando un repaso a su trabajo en revistas y libros. En este espacio, según el propio autor, “doy una idea del proceso desde el boceto al dibujo y color y como aparece luego impreso en distintos medios”.

La muestra recoge los originales de lápiz junto a una impresión del arte final. Entre otras joyas, César Fraile ha realizado una animación que muestra el proceso del trabajo de Allén con la portada de ‘The Rise of Renegade X’. Asimismo está expuesta una copia de prueba del libro junto a la recopilación de material publicado en tiempos recientes.

_Lugar
Sala cultural de Caja España (Plaza Madrid, 1) · Valladolid
_Fechas Del 23 de febrero al 14 de marzo
_Horario de visitas Laborables, de 19.30 a 21.30 horas · Festivos, de 12 a 14 horas

Miguel Tanco, en el selecto club de Andersen

La fantasía de Miguel Tanco impregna la portada de febrero de Andersen, la revista dedicada a la literatura infantil y juvenil con mayor prestigio en Italia. Este número repasa la trayectoria del ilustrador extremeño, afincado actualmente en Milán, que publica habitualmente en España, Italia, EEUU y Corea.

Walter Fochesano reconoce a Tanco, en un amplio reportaje de cuatro páginas, como un “virtuoso del collage”, entre otras técnicas. Subraya su mimo a las texturas, así como el estilo de sus figuras “estiradas, pero de formas bien definidas” de brazos como “espaguetti al dente”.

De sus últimos trabajos, destaca el seductor lobo y la zíngara protagonista de la reciente adaptación de ‘Caperucita Roja’ (Edelvives),  transformando la clásica prenda en pañuelo gitano, así como la singular Ricitos de Oro en ‘Los tres osos’ (Kalandraka) o su  “inteligencia”para adaptarse al texto de Carmen Posadas en ‘Kiwi’ (SM).

Illustrar, comenta Miguel en el reportaje, es “volver a la infancia  mezclando el recuerdo con el olvido. Recomponer sueños e idealizar la realidad para poder  realizar una imagen sugerente. El ilustrador también es un fingidor  como el poeta (citando a Pessoa) pero necesita de esa materia prima para realizar su camino hacía el imaginario personal. Las fuentes de trabajo más tarde serán infinitas , pero en mi opinión es importante que las primeras fuentes sean sinceras”.

Precisamente de ‘Me ha hecho poeta la vida’, antología de Miguel Hernández publicada por SM, Fochesano destaca de las ilustraciones un “tono de voz suave 
pero intenso, capaz de captar la delicadeza lírica de la métrica”. De su ‘A toda vela’, homenaje de Edelvives a Espronceda, el crítico señala que “sus intervenciones son a menudo muy hermosas, con gran intensidad y expresividad”.

Y es que, según Miguel, “el viaje al imaginario está lleno de preguntas casi todas sin respuesta, de la calidad de esas preguntas dependerá el trabajo . De ese viaje al olvido que siempre, aunque salga bien o mal, merece la pena realizar”.