Un papá muy particular

Este hermoso libro ilustrado cuenta una historia sencilla y tierna que cambia al receptor: cuando lo cierra, tiene la extraña sensación de haber aprendido algo. Originales, sugerentes, expresivas… son lugares comunes a los que se acude cuando llega la hora de valorar unas ilustraciones. Pero que relea esas mismas palabras el lector como si las escuchara por primera vez, pues los dibujos de Jacobo Muñiz realmente poseen el raro don de la fuerza literaria y son originales, sugerentes y expresivos. Se destacan las texturas (el mantel, la ropa, la alfombra) y se va más allá en la labor de retratar la historia de una niña que salvó a su padre, que se había convertido en oso y proyectaba una sombra negra y alargada.

Con estas palabras Paloma Torres Pérez-Solero reseña, el suplemento cultural de ABC, las ilustraciones de Jacobo Muñiz en ‘Papá de oso’, que acaba de publicar ‘A buen paso’.

En este libro nada es lo que parece. En realidad no hay ningún oso porque los cuentos clásicos nunca son lo que parecen. Los problemas, los tropiezos de nuestro tiempo son lo que preocupa a Cecilia Eudave y Jacobo Muñiz: ese oso que vive en las sombras y al que solo percibimos es en realidad la plasmación de un padre abrumado por su trabajo, por su día a día.

Guiados por la mirada de una niña que oye gruñidos y se pregunta qué ha pasado con aquel hombre que antes solo ansiaba ayudarla a descubrir el mundo y ahora apenas le habla; descubrimos al monstruo más temido de la era moderna: el estrés.

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